Como abogada especialista en marcas, asesoro y gestiono transformaciones de marcas cuando resulta conveniente. Si una marca protege en un territorio que abarca varios países —como la Unión Europea—, puede transformarse en marcas nacionales de los Estados miembros (por ejemplo, una marca española, otra alemana, etc.). Esta transformación puede ser necesaria si la marca comunitaria recibe una acción que afecta únicamente a uno de los países, o recomendable por motivos estratégicos, de negocio o ahorro de costes.
En cuanto a las divisiones, las marcas se registran para determinados productos y servicios, y en ocasiones puede resultar útil dividirlas en varias marcas independientes. Esto permite, por ejemplo, mantener una parte de la marca registrada sin riesgo mientras continúa un procedimiento que afecta solo a algunos productos o servicios, o adaptarse a decisiones estratégicas del cliente.