Como abogada especialista en propiedad industrial e intelectual, asesoro sobre indicaciones geográficas (IGs) y denominaciones de origen protegidas (DOP). Estos signos protegen el nombre de un producto que posee un origen geográfico concreto y cuyas cualidades o reputación están ligadas a ese lugar. Según la intensidad del vínculo entre el producto y su origen, se distingue entre “indicación geográfica protegida” y “denominación de origen protegida”.
La protección se gestiona ante diferentes organismos nacionales o supranacionales, sin que ello limite su alcance territorial. Por ejemplo, una indicación geográfica protegida registrada en México puede impedir el registro de una marca europea. Existen IGs para productos agrícolas, vinos, bebidas espirituosas y también —tras la reciente normativa que entrará en vigor en diciembre de 2025— para productos artesanales e industriales, cuya protección gestionará la EUIPO.
Me encargo del asesoramiento, registro, defensa y ejercicio de estos derechos en procedimientos administrativos y judiciales, incluyendo el envío y contestación de requerimientos. Habitualmente los solicitantes son agrupaciones de productores, aunque también puede hacerlo un único productor.